SUMMERCAMP – Día 2

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Diario, el Sergio este está tope de loco. El pavo me había dicho que él leía por la noche y yo me pensaba que el tío leería un rato antes de acostarse. Pues no. El tío se ha pasado toda la noche leyendo. Cuando me he levantado el tío estaba ahí, con los ojos como un búho, dale que dale. Le he preguntado cuándo se había levantado y me ha dicho que no se había dormido. Dice que sus padres lo han mandado aquí porque están preocupados por que lee mucho y no tiene muchos amigos, pero que él no ve nada malo y que va a aprovechar estos días para leer. Se ve que sus viejos le quitan los libros para que duerma porque si no el tío se pone ahí y hala, página va, página viene. Yo le he dicho que se iba a quedar como don Quijote, que se fue a pelearse con los molinos a espadazos, pero él me dice que no, que él no está loco, sólo que le gusta mucho leer. El tío no ha querido ni bajar a desayunar ni nada, pero cuando he llegado al comedor la Nerea me ha preguntado por el Sergio y yo le he dicho que estaba arriba leyendo. La senyu ha ido a hablar con el Guillermo y han subido a por él. Lo han sentado en la mesa en la que yo estaba y el chaval me ha contado que le han dicho que tenía que relacionarse con la gente y le han quitado los libros, que sólo le han dejado el que se estaba leyendo. Espero que no piense que es culpa mía porque como éste se quede sin papeles para leer me apuñala por la noche o algo así, que tiene una pinta de asesino en serie de esos de psiquiátrico que tira para atrás. El tío se ha bebido un café con leche para desayunar. Yo le he dicho en plan de coña “tú, Quijote, tómate un colacao hombre, que te vas a dormir por los rincones y me vas a joder el equipo”. Y el tío, que está fatal el chaval, se ha mosqueado y me ha preguntado que si yo me había leído el Quijote. Yo le he dicho que entero no, porque me ha dado vergüenza decirle que no me lo había leído, que queda de cantidad de cazurro, y el tío me ha dicho que era un inculto, y que era igual de mierda que el resto de la gente. Que me ha llamado mierda en mi cara, vamos. Yo le he dicho que estaba loco y que era un gilipollas, pero en el fondo me ha dado pena que se pusiera así y me he sentido mal, porque yo sé que a veces me paso de bocas y digo muchas capulladas. Cuando se me ha pasado el calentón le he dicho que me perdonara si me había pasado. Le he confesado que no me había leído el Quijote, que en verdad no tenía ni idea de si lo que le he dicho había sido muy fuerte o no. El tío se ha reído y me ha dado las gracias y me ha dicho que me perdonaba. También me ha dicho que no era un mierda, así que mira: de momento amigos. El pavo lee por la noche, bueno, al menos no hace ruido y no da por el culo.

Al rato ha venido la Alba, hemos acabado de desayunar sin decirnos gran cosa, hemos recogido los platillos y nos hemos ido al patio a que los profes nos dijeran qué hacíamos hoy. Por la mañana hemos estado pintando palos y maderas y bolas de esas de porexpan. Nadie sabía para qué era eso y el Guillermo y la Nerea sin decir ni pío, venga a decirnos que ya lo veríamos. No todos teníamos todos los colores que necesitábamos y había que ir a pedir pintura a otras mesas (a otros equipos, que dice la Nerea). Al menos ya sé cómo se llama el gordo. Se llama Héctor, que a mí siempre me ha parecido nombre de gordo y ahora pues más, claro. Al tío lo han puesto en el equipo del chaval de los gritos de Tarzán, qué putada. Se ve que el chaval ese tiene autismo y los viejos lo han traído aquí para que se suelte y eso, pero que al pavo le ha entrado el siroco al verse con tanta peña nueva y en un sitio extraño y tal. Pobrecico y qué cabrones sus viejos, ¿no?. El chaval se llama Andrés. Hoy estaba ahí tope de ido, que lo mismo daba que le dijeras Andrés que Marqués que el pavo no levantaba los ojos de la mesa. Que yo le he dicho que la iba a desgastar de tanto mirarla, pero nada. El pavo como si estuviera teniente total y no fuera con él. En el grupo tienen a una tía también, de las que se sentaron con la Alba a vernos jugar. Se llama Carla o Carlota, o algo así. Soy fatal para los nombres… La tía es una hippy delgaducha, no tiene nada de peras, pero es bonica. Con estos hemos estado dejándonos la pintura para pintar todo lo que nos han pedido los profes.

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Luego hemos ido a comer y nos hemos sentado juntos. Yo pensaba: malo, que hoy somos el doble de peña en la mesa y encima está el gordaco. No vamos a comer una mierda y si yo vuelvo más chupao a casa de lo que me fui seguro que la vieja se ralla y me pega bronca porque dice que no como o qué sé yo. Pero que va, ha habido de sobras. De primero nos han dado espaguetis y de segundo carne en salsa. El gordaco se ha puesto de pan hasta las cejas y han venido la Nerea y el Guillermo y le han dicho que ya sabía el pacto que tenían entre ellos. Seguro que es algo de que el chaval tiene que cuidarse más o cortarse con la comida o algo, porque él les ha contestado que sí, que ayer estuvo haciendo deporte jugando a fútbol. ¡Qué hijo de puta! Hacer deporte, dice. Si se movió menos que el poste de la portería el cabrón, pero oye, él sabrá. Cuando han traído el café el Guillermo ha dicho que si vamos a saltarnos las normas y vamos a fumar no seamos tan gilipollas de dejar las colillas en el bosquecillo de alrededor de la casa. Vamos, que nos han trincado. Yo pensaba que nos iba a caer la del pulpo, pero que va. El tío ha sacado un cubo con tierra y ha dicho que lo iba a dejar donde el caminillo y que no se nos fuera la olla, que fumar estaba prohibido, y que apagáramos ahí los cigarros. Lo decía sonriendo y nos guiñaba el ojo a unos cuantos. El tío, al menos, no ha sido un gilipollas como el profe de educación física del cole cuando nos pilló fumando en la calle de detrás del instituto y nos pegó la chapa. A ver si el tontaco ése se cree que nosotros no sabemos que el tabaco es malo. ¡Si lo pone en los paquetes, gilipollas! Pero a ver, ¿tú eres mi viejo, atontao? Pues cállate. Es que con el profe de educación física no puedo, es que no puedo. El tío se pasa la vida diciéndome cómo tengo que hacer las cosas y echándome broncas. El Carlitos, mi vecino, me dice que es porque el tío se colgó de la vieja de cuando venía a buscarme al cole y como la vieja ha sudado de su jeta pues ahora me viene como de padre en plan resentido. El Carlitos me saca dos años y estudia en mi mismo colegio. El tío ya está en bachillerato y el año que viene dice que va a ir a la universidad. Es un grande el Carlitos, aunque a veces se pase un poco de listo y me toque un poco las pelotas.

Por la tarde hemos hecho como una gimcana con el juego del pañuelo y pasar agua de unos cubos a otros y llevar un huevo en una cuchara. Todo era un poco viejuno, pero ha estado bien porque la cosa iba por puntos. Hemos quedado segundos, porque hay un grupo con unos tíos que están muy fuertes y a mi el Sergio se me moría un poco en las pruebas, pero para no haber dormido en toda la noche el tío ha aguantado como un jabato. Se ve que como el chaval no habla nada y se mueve más bien poco pues no debe de consumir mucha energía. El grupo del Héctor ha quedado el último, a ver, normal. Entre que el chaval está redondo, y le cuesta correr un montón, y que en el equipo tenían también al Andrés que no se ha movido de uno de los bancos en toda la tarde pues tú me dirás. La hippy sí que se lo ha pasado teta. Y eso que iba perdiendo todo el rato porque la pobrecica lo tenía que hacer toda sola, pero no ha parado de reírse. Es bonica la hippy esta. La Nerea y el Guillermo nos han dicho que lo importante era pasárselo bien y que, si queríamos podíamos ayudar a otros grupos. Esto lo decían por el grupo del Andrés y el Héctor porque eso no era un equipo ni era nada, eso era la hippy jugando, el otro chorreando sudor y el Andrés ahí, en el banco, como si fuera un chicle pegado; pero no los ha ayudado nadie. A ver… si quieres que nos ayudemos pues no pongáis puntos, joder, que seréis muy educadores y muy guays, pero está claro que si pones puntos es para ganar y no para estar haciendo de buen samaritano, como diría la vieja.

huevocuchara

Cuando hemos acabado y nos han dado tiempo libre el Sergio se ha ido a leer al cuarto como ayer y los demás chavales nos hemos ido a jugar al fútbol. Cuando estábamos haciendo los equipos han venido las chicas a decir que ellas también querían jugar y que hiciéramos equipos mixtos. La Alba y la hippy se han puesto conmigo y el Héctor también, que se ha metido de portero. Yo le he dicho que se moviera más que ayer y el tío ha dicho que sí. La verdad es que se ha movido más, al menos el chaval lo intenta… La Alba y la hippy se lo han pasado teta y eso que nos han pegado un palizote del mil. Doce goles nos han metido. Doce. Al Héctor le han marcado goles hasta las tías. La hippy también ha marcado un gol y se ha abrazado a la Alba. Yo he fallado uno que estaba cantado y la tía me ha pegado una colleja. No veas con la hippy, está fuerte la tía y tiene nervio. Llevaba unas chancletas de esas de dedo y de cuero que yo no sé cómo no se le han caído. Al final la he visto jugar descalza, la tía se debe de haber hecho polvo los pies con las piedras. Lo que yo te digo, que la tía es hippy, hippy.

Luego he hablado con la Vanesa, que ya está en Lloret, y con la vieja por teléfono. Flipa lo que me ha dicho: dice que mañana se van a Mallorca ella y el Juan. Que él le ha dado una sorpresa y le ha traído los billetes y todo y que mañana cogen un barco, meten el coche y en ocho horas se plantan en Mallorca. La vieja estaba como loca de contenta. En verdad qué putada. Ya podría estar yo allí y haberme quedado con la casa para mí solo y haberme llevado a la Vanesa; o haber ido con ellos a Mallorca, qué coño, que eso en verdad debe estar tope de guapo. Me ha tocado un poco la fibra, porque joder, yo aquí estoy pintando maderas, no me jodas… Ya se podrían haber ido cuando yo hubiera vuelto del summercamp este. A ver si va a tener razón el Carlitos y me han mandado aquí para que no de por el saco… Joder, no sé. En el fondo me alegro por la vieja, porque el Juan este es buen pavo y la quiere un montón, y la vieja se lo merece porque con todo lo del viejo lo pasó cantidad de mal. Pero ahora me he rallado yo de estar aquí, con los muertos estos que son más raros que un perro verde, cuando podría estar con ellos en Mallorca comiendo ensaimadas en la playa, que es lo que se debe de hacer en Mallorca.

El Sergio se ha quedado con la copla y me ha dicho que no me ralle, pero ha seguido a su bola, leyendo. Hemos vuelto a cenar con el Héctor y la hippy. Nos han dado gazpacho y tortilla francesa y de postre melón. Antes de acabar el Guillermo ha dicho que iban a poner una peli en una sala de la casa y que si no queríamos verla nos podíamos ir a dormir o jugar a las cartas o hablar un ratillo con la gente en otra sala. La peli era una de los Monty Python. Yo no la había visto, ni sabía quienes eran esos pavos, pero la Alba y la hippy sí y me han dicho que era una risa y que fuera a verla. Se han venido conmigo. La peli era de uno que es Jesucristo o que la gente confunde con Jesucristo. En verdad era una risa. La hippy se ha estado partiendo la caja todo el rato. Es bonica la hippy esta.

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